MARINA GONZÁLEZ GUERREIRO

Ha pasado ya casi un mes desde que me fui de Espacio Matrioska, donde pasé una semana estupenda trabajando en un proyecto que estoy empezando a desarrollar. Fue muy motivador ver el ambiente de trabajo que han conseguido tener allí.

Además de hacer mucho trabajo de dispersión (pintar sobre fotos, hacer dibujos, dar paseos con la cámara, etc…), durante esa semana produje una serie de banderas que forman parte de los estudios preliminares que estoy preparando para una instalación que me gustaría materializar pronto.

En Espacio Matrioska pinté algunas banderas ya existentes como la de España y la de Europa, así como muchas inventadas. La motivación principal para usar este soporte es la aportación simbólica que añade a lo que en él se representa, y también quizás porque me remite a cierto sentir romántico con el que conecto. Además, me pareció la forma más adecuada para dar forma plástica a mis ensoñaciones sobre un lugar mejor. Durante aquellos días en Os Blancos, fotografié algunas de las banderas que produje en diferentes paisajes de la zona, pero mi intención es instalarlas en un interior.

Aquí os adjunto algunas fotos que hice en alrededores de Espacio Matrioska mostrando las banderas y un plano de como sería la instalación en un espacio interior.

Me gustaría agradecer a estos chicos y chicas su hospitalidad y su motivación. ¡Da gusto veros!

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RAÚL LORENZO

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Después de un larguísimo verano de obligado parón productivo, me planteé con una mezcla de temor y curiosidad el hecho de volver a la pintura. Ahora que estoy terminando mi semana aquí y veo las cosas en retrospectiva, pienso que arrancar la temporada en Matrioska ha sido la manera ideal de volver. El ambiente e trabajo ha sido verdaderamente estimulante, alternando el trabajo con episodios de descanso, cervezas y conversaciones.

Los Matrioskos me han pedido disculpas muchas veces porque con la preparación del festival Reina Loba no nos estaban prestando la atención suficiente; sinceramente, no es algo que yo haya percibido. En todo momento me he sentido como uno más, y son esa llamada a la participación y confianza mutua en la que conviven las razones por la que uno se siente tan cómodo y se integra instantáneamente.

En cuanto a la obra que me ha dado tiempo a desarrollar, estoy bien satisfecho con el resultado, dados los miedos que albergaba (algo que supongo que a todos nos ocurre en mayor o menor medida) a volver a pintar y perder el flow. De la manera que puedo, planteo mi obra como un intento desesperado de forzar la unión entre fascinación plástica, humor, inquietud, horror, el absurdo y el delirio; no sé hasta que punto esto es algo que se percibe y hasta que punto yerro como pintor y no consigo materializar ninguna de estas cuestiones. Camino erráticamente para descifrar el Zeitgeist. Mi objetivo a corto plazo es ser portada del próximo disco de Death Grips o Pxxr Gvng, aunque también me conformaría con acabar de una vez por todas con la carrera de Arcade Fire.

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SARA ARROYO Y FRANCISCO JAVIER NAVARRO

Fran y yo estamos desarrollando un proyecto que combina fotografía y poesía y cuya idea central gira en torno a la naturaleza. Combinando estas dos disciplinas pretendemos hacer un retrato abstracto de la naturaleza.

Yo Sara, trabajo en la parte de fotografía con una cámara analógica de medio formato, haciendo doble y triple exposición para alcanzar un efecto pictórico abstracto. Por su parte Fran escribe series de poemas cortos y en prosa con un lenguaje sencillo que permite al mismo tiempo un alto grado de abstracción, capaz de complementar la parte fotográfica.

Todo el trabajo fotográfico y poético lo hemos desarrollado en los alrededores de Os Blancos, Ourense, en ocasiones de manera individual y otras veces de manera conjunta.

Al finalizar el proyecto nuestra intención es hacer una publicación (libro, fanzine) o buscar un espacio para exponer el resultado.

Aquí dejamos algunos de los poemas de Fran:

LA HUÍDA

1

Quizás hay algo más que el poema.

Algo más que la noche y más que el tiritar de los nombres.

Algo que el bosque sufre en su silencio.

2

me inventaría entre los árboles

como si fuera una planta oscura

sin raíces

entonaría la alegría de lo que no se enuncia en los caminos

rogaria desde este lugar el amor de algo que no tiemble

un amor de mar sin naufrago

3

pero yo era el pequeño naufrago

que mientras las olas gritaban en mi cuerpo su nombre

aguardaba un canto triste de bosque.

De bosque poblándose de ceniza.

Originándose en la lágrima de algunos ojos demasiado humanos.

4

he escrito por pasos un manual para el suicidio de los nombres

5

todas se suicidan

el labio del pájaro niega la palabra al cielo

en un paso se calla la invisible alegría del agua

sobre la corteza tallo

frases contra lo oscuro

6

donde no soy hombre

donde los animales de la luz

comen de mi nombre

7

la jaula se ha abierto

liberando los cantos de la tierra

8

hablas una lengua de flores

de animales

de granos de arena

una lengua de lo que callaba

9

El bosque es la constelación verde de la tierra.

El árbol tiende puentes entre el suelo y el rayo.

Y no tiene lengua desde la que sufrir.

Yo y el mundo juntos nos sentamos

nos contemplamos.

Él no habla

brota

florece

ocupa mi lugar.

MARIA HI SAN


No ha sido una residencia, sino ‘LA RESIDENCIA’
Espacio Matrioska un lugar para crecer, compartir, ser, hacer.
Cada día he encontrado un nuevo detalle por dentro y por los alrededores.
Inspirador! Como cada Matriosk@, conversaciones que remueven los esquemas, pinceladas compartidas, experimentos casuales y buscados.

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Proyectos que se mueven como el Festival Reina Loba que están preparando con mucho corazón, Imperdible!

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He continuado con mi proyecto ‘Rivas’ pintando sola y acompañada, me falló la herramienta, lo cual me ha llevado a seguir pintando y a la búsqueda de elementos naturales, experimentando con otros materiales esa energía femenina en la naturaleza. Es un apunte con ideas por desarrollar.


También agradecida por haber compartido residencia con Diego g, sus proyectos tan interesantes como su mundo interior.
Si queréis ver algo más sobre mis proyectos lo podeis hacer en:

http://www.mariahisan.com

MARCO PRIETO

Y como este es un blog un tanto de carácter no formal, podré escribir mi entrada de manera improvisada. No puedo dejar de hablar del espacio dónde resido, así que aportaré mi punto de vista para los futuros residentes.

Espacio Matrioska se construye desde la nada, donde confluyen varios caminos que permiten naturalmente darle forma a un nuevo modelo cultural. Desde la necesidad de producir arte, de vivir, de encontrar un futuro estable, hasta lograr una democratización y descentralización progresiva de la cultura.

Cogiendo la sartén por el mango y dándole la vuelta a la tortilla del desmantelamiento y la opulencia, para poder reconstruir un futuro desde la ruina devastada. Fruto de una nueva era.

Durante mi residencia en Espacio Matrioska continúo la herencia de Impact! En cuanto a la ejecución del retrato. Buscando la forma de componer a partir de un acto destructivo como es el de golpear, descubro una violencia que no destroza, sino que construye y que además cuestiona el uso tradicional de los medios compositivos, revelando  así otros caminos.

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En la última etapa, mi proyecto gira en torno al empoderamiento del modelo que es retratado. Otorgándole una mirada de superioridad y de altivez. Nunca se llega a definir la identidad característica de cada modelo (pues esta forma de componer no lo permite), pero si representa la identidad esencial y general al mismo tiempo del sujeto pueblo.

Aprovechando este medio rural, retrato a sus habitantes otorgándoles el poder necesario para luego transformar sus identidades individuales en una identidad colectiva.

Www.marcoprieto.com

“El carácter destructivo no ve nada duradero. Pero por eso mismo ve caminos por todas partes. Donde otros tropiezan con muros o con montañas, él ve también un camino.”

Walter Benjamin. Discursos interrumpidos. 1973

LYDIA GARVÍN

Ah, que ya es sábado, ok.

Hasta el miércoles, más o menos, no dejé de alucinar con el local de Matrioska y la casa. De ahí tantas fotos del espacio.
El martes, después de la presentación ante los matrioskos de lo que íbamos a hacer en la semana, empezamos a trabajar. O a hacer la comida o a comprar. No sé. Pero al final, entre cocinar, fregar y charlar muchísimo, hemos trabajado.
Hice fotos de Os blancos y Xinzo para el proyecto de *Axioma. Y continue con el proyecto **”Take me a photo, please”. Pero sobretodo hemos hablado de arte, de la gestión cultural y de los necesarios que son los espacios alternativos tanto en la ciudades como en el ámbito rural.
Supuestamente esta semana somos más residentes de los que deberíamos. No me esta importando en absoluto. Un lujo todo y todos.
El proyecto de estos chicos es una pasada, sobretodo porque se añaden cosas como la convivencia y el entorno rural. Su forma de llevarlo es tan profesional que hasta sorprende. Me quito el sombrero con su relación con el pueblo y con la cantidad de iniciativas que llevan a cabo.
Bueno, yo sigo haciendo dibujos de gente haciéndose fotos en lugares turísticos mientras les escucho a ellos trabajar.
Seguiremos informando.
Un saludito.
* Axiomas, proyecto explicado en http://lydiagarvin.com/project/axioma/ . Axioma es el resultado de querer comprender la ciudad y la estructura que sigue. En Os Blancos el cambio de escenario es radical. La aglomeración de la ciudad ha sido sustituida por los grandes espacios, quedando las arquitecturas como pequeños cubos desperdigados en el paisaje. Ha sido interesante simplificar y comprender como cambia la huella arquitectónica según el lugar y la tradición de este.
** “Take me a photo, please”, proyecto en las primeras fases de formalización por lo que no esta explicado en la web. Pero os adelanto: me fijo en las poses que se adoptan a la hora de tomar una foto en un lugar turístico o en la realización de un selfie, el tiempo y la dedicación para plasmar aquello que ya ha sido fotografiado y subido a las redes 3000 veces el mismo día. El absurdo que se produce es traducido a dibujo a gran escala o a la escala de una pantalla de móvil. Intento replantear el valor de la imagen actualmente y el falso individualismo que ha creado las redes sociales. Es decir, en Os Blancos hice muchas cazadas a los matrioskos cuando se hacían selfies, todo por el bien del proyecto.

MANCEBÍA POSTIGO

Mancebía Postigo es el proyecto que Mar Cianuro y Oliver García Mancebo tenemos en común y que nos gusta explicar, pomposamente, como un ejercicio de apropiacionismo gráfico, psicogeografía sonora, levitación editorial, experimentación literaria y filmación de paratextos. Durante nuestros peregrinajes vacacionales hemos desarrollado una línea de exploración audiovisual que guarda relación con el cuaderno de bitácora, el registro experimental y los viajes espacio-temporales.

La propuesta parte de dos premisas: 1) la urgencia e inmediatez del punk y 2) los presupuestos del arte contextual, en el sentido de que nos apoderamos de las diferentes formas del paisaje y del paisanaje (social, natural, geográfico, bodeguero, sonoro, etc.) para llevarlos a nuestra experiencia personal y vital.

Nos gustan las burbujas de anarquía en las que podamos expresarnos en relación con el entorno y con la idea de vivir activamente la creación. Y aquí que estamos, en Espacio Matrioska, en Os Blancos.

Tras una breve reunión en el bar “de arriba”, se nos antojó que molaría confeccionar un recetario sonoro que recogiese parte de la sabiduría popular que campa por estos lares. Entre cocidos de queixada y judías, pulpos à feira, aguardientes caseros de destilación clandestina, alquimia de rebotica y preparados de licor de frutas matutinos, a quí seguiremos estos días, cámara y gravadora Zoom en mano, con micros de contacto y de bobina, a la caza de abuelos y abuelas a los que sorber su savia, agitarla bien y preparar una nutritiva “mestura” sónica.

http://mancebiapostigo.tumblr.com

AYOZE ÁLVAREZ Y TOMÉ

Rama y su hocico negro ya han olisqueado cada centímetro de Os Blancos a razón de unas sesenta veces a la hora. Ha ladrado a todas las personas, pájaros, piedras, gatos, caminos, árboles, sombras, casas, tractores y coches que se ha encontrado. Lo primero que descubrió fue el cubo de basura de la cocina de la casa de Lucas, Laura, Bruno, Marta, Ana, Cuco, Julia y Dani. Cola contenta: ¡qué suculencia! Estas sobras demuestran cuánto de saludable cocinan estos muchachos, carajo. A ver si mañana pongo cara de pena cuando todos estén almorzando y puedo lamer un plato [esto nos lo confesó luego en privado]. Después le enseñaron la habitación dónde iba a pasar la semana y se le levantaron las orejas: una enorme cocina [del tamaño del pisito de estudiantes completo en el que vivía antes] antigua convertida en un acogedor apartamento color mar montañés, con dos camas divididas por un biombo mimbresco atado a unos ganchos metálicos que asustan al intentar averiguar con qué finalidad los parió la forja. Cosas de antes que sirven para cosas de ahora, y tal. Rama1 A parte de a ladrar y a oler, Rama ha abandonado su puesto frente al ventilador segoviano para acompañar a Tomé y a Ayoze a Matrioska. No sabe muy bien qué van a hacer ellos allí pero en el coche, entre bolsas de libros, ordenadores, máquinas de escribir, cajas de herramientas y pinturas, apenas le dejaron espacio para tumbarse. Encima tuvo en el sillón de atrás, cuando todo el mundo sabe que ella siempre es copiloto. Por lo que les escuchó hablar durante el trayecto (aunque estaba enfadada por haber sido relegada al asiento trasero y se esforzaba para que se le viese cara de señorita indignada en realidad estaba poniendo las orejas y ellos no se callaron ni un momento) algo relacionado con las portadas de libros, el texto, los sueños y con el diseño gráfico. Decían que querían hacer de un libro y de su formato (a saber qué es eso del formato. ¡Mira, un pájaro! ¡¡¡Guauf, guauf!!!) una obra completa, sin separaciones, algo como un todo… Ayer vio a Tomé pelando un libro con un cúter y a Ayo enredándose con la cinta de la máquina de escribir. Encima no paran de hablar de sueños, y de sueños urbanos, y de sueños rurales y hablando de sueños… -¡Rama, que roncas!


SOPITA DE CARACOL

Vinimos soltando lastre por el camino. Traíamos la ropa sucia: imprimaciones de recuerdos viejos. Nos hemos pasado una semana zurciendo y tiñéndonos de colores chillones. No sé cuántos kilos de palabrería engolletada habremos adelgazado, pero hemos afinado el gusto, el tacto, el olfato y la mirada. Recordar, del latín recordis: volver a pasar por el corazón (Galeano, Mérope y tal).

Pienso en marcharme y se me sale el melodrama de los bolsillos. J’acusse: soy el peor cómplice de las nostalgias de pasado mañana. ¿Seré capaz de acordarme de las respuestas que me he preparado esta semana para cuando vuelva a cualquier otro lugar que no sea este?

-Hola, ¿qué tal? Me llamo… -Shh, no lo digas. Me gustas. Me quedo a vivir contigo. Para muestra un botón.

No me apetece escribir sobre un proyecto que ya escribí. Hay un vídeo por ahí donde nos ponemos serios y hablamos de ello, con voz y sonido de ambiente. Las residencias sirven para algo más (llenar hojas de libreta con cosas que hacer, cuenta).

¿Alguna vez han pintado de azul el caparazón de un caracol? Antes de mojar el pincel hay que olvidarse de dónde está el móvil; seguir el reguero de notas que deja Lucas con la guitarra al pasar; buscar cualquier tratado desfasado de Historia del Arte para anotar en un borde que Bruno puede convertir la rodilla de Marta en una galería dibujándola en forma de flor; ver a Jesús trasnochar tejiendo una libreta con un sexenio de conceptos íntimos entre él y su madre para darle trabajo al cartero (Felicidades, cumpleañera); bailar rodando por la arena como Álvaro; cortejar instrumentos irreconciliables en una improvisación que sólo grabe la memoria de cada uno mientras los tatuajes de Javi bailan al son de una flauta que amansa a la Reina Loba; auxiliar a Iván, con su metro ochenta y pico, a sostener en su dedo para darle de comer papilla de pienso de perro al polluelillo extraviado que trajeron Laura y Ana a la hora de cenar con una sonrisilla derretida; curiosear los árboles con la curiosidad de Dani y ver las mesas, sillas, remos, bancos y demás estructuras de paz y guerrilla que guardan en su interior; tramar cosillas con Julia en voz baja, deseando que se acaben los fósforos… Pero para pintar un caracol de azul, sobre todo, hay que mezclar el color naranja de la barba de Cuco, que cuando se ríe se vuelve ilustración.

Es un arte, eso de pintar un caracol de azul.

Sí, una semana de residencia en Espacio Matrioska da para mucho. Os Blancos es un libro abierto de lecciones para el extraño: el campo oculta estructuras óseas de animales salvajes para quien quiera encontrar tesoros (si no estás haciendo yoga en el campo y se te acerca directamente la corona de un corzo), las ruedas de tractor son hogazas de pan, el cubo de papas se rellana como por arte de magia, el monte suena a gaita y con el licor café los árboles bailan muñeiras. Antes de cenar, los platos y los cubiertos son una batukada, y donde comen dos comen veintiuno. Eso sí, siempre recetas de la abuela. Y a la tarde, laxitud y paseos vespertinos con un sol que resiste a irse y una luna que lleva ya horas brillando. Y un burro persiguiendo a Rama.

Seguramente exagere. Todo tiene su lado malo. ¿Todo?


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IMG: PROYECTO DE TOMÉ Y AYO